Se cumplió un sueño.

No, los Stones no acaban de dar un concierto privado en el parque frente a mi casa. El viernes pude al fin, ir a Neverland a jugar Winning Eleven.




Eso sí, pasé las de Caín para llegar. Lamentablemente Invazor C fue absolutamente efectivo en enviarme totalmente al desvío, ya que me dio mal tanto la dirección del sitio como su celular. La historia de como finalmente llegué a Neverland es larga y sota, pero se puede extraer una lección de ella:

Cuando Invazor C te de un teléfono, hay que comprobar en ese mismo momento que la información sea correcta. Dos veces.

Casi una hora despues de deambular por San Isidro, llegué a Neverland. El lugar es todo un templo del futbol. La TV donde juegan es grande y de una calidad excelente. Francamente la tele que tenemos en la oficina no le hace justicia al juego (se ve todo borroso). Recién en Neverland pude apreciar que los jugadores generan sombras sobre el gramado! Había también una central multimedia de donde salían boleros y homenajes a Maradona, como ese genial relato del Barrilete Cósmico (me lo pueden pasar?).

La mecánica del juego en Neverland es distinta a la que estoy acostumbrado. En Neverland el futbol es poesía, es arte, es belleza. Consideran que un jugador es mejor porque lo sienten así, por mas que los números, fríos e insensibles, digan lo contrario.

Cuando llegué estaban TYSON y Page, y me enseñaron a jugar en tandem (jugar en parejas). Jugué varios partidos con Page como tandem y creo que tuvimos buena química (química absolutamente futbolística y heterosexual). Jugar en tandem es bastante mas táctico e interesante que jugar en "singles", porque uno puede posicionar el jugador que va a recibir un pase, o anticiparse mejor. Ya no se es (tan) esclavo de la ineptitud de la máquina.

Al rato llegaría C con su juguete nuevo, una cámara fotográfica profesional espectacular de cuchucientos dólares. Quien lo culparía con las fotos que toma, asi cualquiera adquiere el vicio de la fotografía.

Luego llegó Combi, el tandem de TYSON. Ahora entiendo cuando leía sobre el tandem TYSON/Combi. Se entienden muy bien y tienen una marca ASFIXIANTE. Para este momento TYSON hasta llegó a jugar de pie, saltando y creo que bailó alguna salsa imaginaria. Tanta energía era contagiante y a uno le daban ganas de jugar más, y mejor. Imposible olvidar también al inquieto Andreas. Por suerte esta vez nadie le reventó su globito amarillo.

Quería adornar este post con alguna de las tantas fotos que tomó C ese día, pero por ahora me limitaré a publicar una reproducción de un GOLAZO de Adriano "Megatrón" Leite Ribeiro:



En la imagen, Adriano se acerca al arco rival, con tres monitos colgados de su espalda intentando detener su irrefrenable avance. Nótese la expresión de pánico del arquero.

En resumen, me divertí mucho. El ambiente me hacía recordar en algo aquellas sesiones de D&D; hace muchos años atras. Saludos Neverland, fue todo un placer visitarlos!

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