Recuerdo que durante la secundaria odiaba el futbol. Que haya futbol en la tele significaba que mi papá no me hiciera caso cuando le hablase, que mi hermano trajera amigos gritones a la casa, y que se escuchen puros “uuuff”" , “gooo.. no!” , “caaasi” , “yaaa..agrr” y otras expresiones por todos lados.
Y claro, mi papá no se iba a mover para llevarme a la casa de alguna amiga o a comprar conmigo, nada! Como mi movilidad dependía de él, yo me quedaba encerrada en las tardes de futbol =( Ni hablar por teléfono se podía por tanto grito que se escuchaba!

Obviamente, si tenía un novio a él no le podía gustar el futbol, no no no… Será para que no me pueda ir a ver -con lo aburrida que estaba- durante los partidos, o que prefiera irse con sus amigotes, no, había forma =)
Cuando entré a la universidad más o menos, la cosa cambió. Que haya fulbo significaba reunirnos en la jato de alguien, comprar chelas, hacer una parrilladita y excusa perfecta para que mi amig@ le pase la voz a ese chico que me gustaba =D
Ir al estadio también era todo una experiencia! Ir en grupo, comprar los polos respectivos en la puerta, los gorritos, todos los implementos, hasta a pintarme la cara tipo barrista he llegado jajaja, muy divertido ^^







