Hace poco, en una de esas conversaciones tan divertidas de raje y hombres (o raje de hombres :p) que se tienen de vez en cuando entre chicas; luego de recordar historias, tomar tragos de colores, burlarnos unas de otras y tomar más tragos de colores, me quedé conversando con una amiga en especial.
Una frase que me dijo me dejó pensando:
“Quién como tu que puedes estar con un chico feo, que te hace feliz, sin importarte el resto. Yo no puedo”.
Meses atrás, una noche en la que me fui a tomar unos tragos con tres amigos, estaban curiosos por tener la opinión de una chica sobre un tema parecido. Me preguntaban si podría estar con un chico que no fuera “guapo” (con todo lo subjetivo que este adjetivo es) y no sentirme incómoda frente a los demás, recordando, cada que vea a un chico guapo, que el mío no lo es.
Todo este tema suena bieeen superficial, pero es MUY delimitante para más personas de lo que la mayoría se imagina.
Esta amiga de la que hablaba al inicio -muy guapa- ha tenido varios enamorados, todos guapos, por supuesto. Ella conoció recientemente a un chico que le hace sentir maripositas, pero es feo. Por más que ella quisiera, sus prejuicios no la dejarían estar con él. Lo lamenta, pero nunca lo hará.







